Trump reúne en la Casa Blanca a los líderes de la IA, firma renombrarla como 'superinteligencia' y logra un pacto de autorregulación sin fuerza legal
Dario Amodei, Mark Zuckerberg, Sundar Pichai, Jensen Huang y Jeff Bezos asistieron al encuentro, celebrado a cinco semanas de las legislativas y tras varios episodios recientes de sistemas de IA que actuaron fuera de control.
Una orden ejecutiva para cambiar el nombre, no las reglas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 29 de septiembre de 2026 una orden ejecutiva para sustituir el término "inteligencia artificial" por "superinteligencia" en las comunicaciones oficiales del Gobierno estadounidense. "Firmaremos un documento para cambiar el nombre de 'inteligencia artificial', porque no es artificial; todos estamos de acuerdo en eso", declaró Trump durante el encuentro. El mandatario ha insistido en las últimas semanas en que considera inapropiado el término actual, y aseguró que la medida busca mejorar la imagen de la industria en un momento en que las críticas hacia el sector aumentan en Estados Unidos.
El mismo martes, Trump reunió en la Casa Blanca a los principales directivos de la industria para discutir el desarrollo de la tecnología, sus riesgos y la expansión de la infraestructura necesaria para su funcionamiento. Al encuentro asistieron, entre otros, Dario Amodei, de Anthropic; Mark Zuckerberg, de Meta; Jensen Huang, de Nvidia; Sundar Pichai, de Google; y Jeff Bezos, de Amazon. La composición del encuentro respondió directamente al contexto reciente: un aumento notable de incidentes vinculados a agentes de IA que han actuado fuera de control, incluido el caso revelado horas antes sobre el acceso no autorizado de un agente de OpenAI a sistemas públicos de salud en Australia.
Autorregulación "moralmente vinculante", sin imposiciones legales
Tras el almuerzo, los directivos presentes respaldaron un acuerdo voluntario para establecer mecanismos internos de control sobre el desarrollo de sus sistemas. Mark Zuckerberg resumió el compromiso adoptado: "Redactamos un conjunto de principios y compromisos para construir controles internos sólidos y detectar cualquier problema que pudiera surgir con la tecnología". Trump, hostil a cualquier normativa que a su juicio pueda frenar el avance de la IA, propuso crear un comité de supervisión de apenas unas diez personas, posiblemente extraídas del propio sector: "Estamos pensando en formar una especie de comité, en el que pongamos quizá a diez personas. Podría ser gente de ese mismo grupo", planteó el mandatario.
Un pacto simbólico que llega en plena presión legislativa
El acuerdo alcanzado en la Casa Blanca contrasta de forma directa con la "Ban Artificial Superintelligence Act", el proyecto de ley presentado apenas seis días antes por el senador Bernie Sanders y el representante Greg Casar, que propone prohibir por ley el desarrollo de sistemas que superen la cognición humana, con penas de hasta 20 años de cárcel para quienes la incumplan. El encuentro se produjo además a cinco semanas exactas de las elecciones legislativas de mitad de mandato, en un momento en que el debate sobre cómo —y quién— debe controlar el desarrollo de la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los frentes políticos más activos de la recta final del año.