OpenAI despliega ChatGPT para adolescentes con controles parentales y un modo estudio activado por defecto
La nueva versión adapta automáticamente el lenguaje y bloquea contenido sensible según la edad del usuario, exige autorización de un adulto para usar la cámara, y llega tras un acuerdo con la Asociación Americana de Psicología.
Una versión distinta desde el primer mensaje, no un filtro añadido después
OpenAI comenzó a mediados de agosto de 2026 el despliegue gradual y gratuito de una versión de ChatGPT diseñada específicamente para adolescentes, con restricciones que se activan de forma automática en función de la edad declarada del usuario. El sistema bloquea respuestas relacionadas con temas peligrosos o inadecuados para menores y adapta su lenguaje para garantizar que el contenido resulte comprensible y seguro, en lugar de aplicar un filtro genérico sobre las mismas respuestas que recibiría un adulto.
Uno de los cambios más visibles afecta al tratamiento de imágenes: el sistema notifica al menor cuando detecta contenido sensible en una foto o cuando existe riesgo de que se esté compartiendo información privada, y el uso de la cámara dentro de la aplicación requiere una autorización específica que, en el caso de cuentas vinculadas a un adulto, queda sujeta a la aprobación de padres o tutores legales. La versión incorpora además un modo de estudio activado por defecto, pensado para guiar al adolescente hacia el razonamiento propio en lugar de entregarle directamente una respuesta cerrada.
Un acuerdo con la Asociación Americana de Psicología como respaldo
El lanzamiento llega apenas días después de que OpenAI anunciara una colaboración con la Asociación Americana de Psicología (APA) para impulsar un desarrollo más responsable de la inteligencia artificial dirigida a jóvenes, un movimiento que la compañía enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por reforzar la seguridad de sus productos para el público menor de edad. La iniciativa se suma a los nuevos principios para usuarios menores de 18 años que OpenAI ya había introducido en los meses previos sobre las reglas de seguridad existentes de la plataforma.
Un movimiento que sigue un patrón ya extendido en el sector
La decisión de OpenAI no ocurre en el vacío: distintas jurisdicciones han intensificado en los últimos meses la presión regulatoria sobre el uso de chatbots por parte de menores, y varias compañías de IA han anunciado medidas similares de protección infantil a lo largo de 2026. El movimiento también responde a la creciente evidencia académica —documentada semanas antes por investigaciones de Harvard, RAND Corporation y la revista The Lancet Child & Adolescent Health— sobre los riesgos que plantea el uso intensivo de chatbots de IA como fuente de apoyo emocional entre la población adolescente, un fenómeno que ya afecta a una mayoría de los jóvenes estadounidenses según distintas encuestas recientes.