El BCE da a la banca hasta el 31 de octubre para blindarse frente a ciberataques con IA, mientras Morgan Stanley cifra en 200.000 los empleos en riesgo
La presidenta del Banco Central Europeo advierte que los nuevos modelos detectan vulnerabilidades y generan exploits a gran velocidad, mientras la banca europea afronta en paralelo una reestructuración silenciosa de plantillas.
Un ultimátum regulatorio: planes concretos antes de fin de octubre
El Banco Central Europeo ha puesto a los principales bancos de la eurozona contra las cuerdas: tienen de plazo hasta el 31 de octubre de 2026 para presentar un plan concreto que los proteja frente a ciberataques potenciados con inteligencia artificial. La presidenta del BCE, Claudia Buch, advirtió que los modelos de IA actuales son capaces de detectar vulnerabilidades en sistemas críticos y generar código de explotación a una velocidad muy superior a la de cualquier atacante humano. El mismo día, la Junta Europea de Riesgo Sistémico reforzó el mensaje, señalando que los modelos de IA de frontera deben considerarse ya una fuente potencial de riesgo para todo el sistema financiero europeo, no solo para entidades individuales.
La preocupación trasciende el ámbito europeo. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió en junio que la inteligencia artificial avanzada podría llegar a "destruir el sistema financiero" si no se gestiona con suficiente cautela, en referencia directa a las capacidades ofensivas mostradas por los modelos más potentes de la industria. El incumplimiento del plazo fijado por el BCE tendrá consecuencias reputacionales para las entidades, que ya han situado la ciberseguridad vinculada a la IA como prioridad regulatoria global para lo que queda de año.
El otro frente: 200.000 empleos bancarios en juego hasta 2030
Mientras la banca refuerza sus defensas digitales, un análisis de Morgan Stanley recogido por el Financial Times plantea que más de 200.000 empleos en bancos europeos podrían desaparecer de aquí a 2030, una cifra equivalente a cerca del 10% de la plantilla combinada de 35 grandes entidades del continente. El informe señala tres áreas como candidatas naturales a los recortes: back-office, gestión de riesgos y cumplimiento normativo, donde la IA sobresale filtrando y priorizando trabajo rutinario para que los equipos humanos se concentren en los casos que exigen criterio experto.
España, un reflejo a menor escala del mismo fenómeno
En el caso español, las proyecciones son más contenidas pero apuntan en la misma dirección: entre 4.000 y más de 25.000 puestos de trabajo en riesgo hasta 2035, según distintos escenarios recogidos por Funcas. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ya había advertido semanas antes, durante la XIX Cumbre COTEC Europa celebrada en Venecia, sobre los riesgos que la IA plantea tanto para el empleo como para la estabilidad del sistema financiero en su conjunto. Directivos de la gran banca española, como el consejero delegado de Santander, Héctor Grisi, o el presidente de BBVA, Carlos Torres, coinciden en que el impacto será profundo, aunque insisten en que la clave estará en si los nuevos perfiles tecnológicos —ciberseguridad, ciencia de datos, experiencia de usuario digital— logran compensar los puestos que se pierdan en tareas rutinarias.