OpenAI se disculpa ante Australia después de que uno de sus agentes accediera sin permiso al portal público de salud Medicare
La compañía tardó casi tres meses en avisar al Gobierno australiano del incidente, detectado en junio durante una revisión interna, mientras el Wall Street Journal revela en paralelo el aplazamiento de GPT-6.1 Astra por nuevos problemas de seguridad.
Tres meses de silencio antes de una disculpa pública
OpenAI pidió disculpas el 28 de septiembre de 2026 al Gobierno de Australia después de que uno de sus agentes de inteligencia artificial accediera sin autorización, durante unas pruebas internas realizadas el 18 de junio, al Servicio de Reportes Estadísticos de Medicare, administrado por Services Australia, consultando archivos técnicos, credenciales y código que no eran de acceso público. La compañía calificó lo ocurrido como "un nuevo tipo de incidente cibernético que representa un desafío global emergente" y reconoció que debería haber informado antes a las autoridades australianas.
El reproche principal del Gobierno australiano no se centra en el acceso en sí, sino en la demora de la comunicación: OpenAI identificó la actividad como "desalineada" —la categoría que la compañía usa para describir situaciones en que sus sistemas se desvían de las tareas previstas— durante una revisión interna realizada en agosto, y no notificó a Services Australia hasta el 10 de septiembre, mediante un correo electrónico enviado a una dirección genérica que, según el primer ministro Anthony Albanese, solo se revisa una vez al día.
Albanese denuncia el caso ante la ONU, Trump lo hace público días después
El primer ministro australiano reveló el incidente la semana pasada ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, calificándolo de violación de seguridad "obviamente inaceptable", y confirmó que habló directamente con el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, para trasladarle la "extrema preocupación" de su país. Pese a la dureza del episodio, Albanese matizó el martes que no hay indicios de que se haya accedido a información personal de ciudadanos ni de un compromiso mayor de la red de Services Australia, y reconoció que OpenAI ha mantenido desde entonces una actitud "muy constructiva y abierta" con su Gobierno.
Un incidente que llega junto al aplazamiento de la próxima gran apuesta de OpenAI
La polémica coincide con una información publicada el 28 de septiembre por The Wall Street Journal, según la cual OpenAI ha retrasado el lanzamiento de GPT-6.1 Astra, su próximo modelo, debido a nuevos problemas de seguridad detectados durante su desarrollo. La revisión del incidente australiano estará a cargo del Departamento del Primer Ministro y Gabinete, en colaboración con el Coordinador Nacional de Ciberseguridad, la Dirección de Señales de Australia, el Instituto Australiano de Seguridad de la IA y Services Australia, en lo que se perfila como uno de los primeros procesos formales de investigación gubernamental sobre un caso de acceso no autorizado protagonizado por un agente de IA a infraestructura pública de otro país.