Nvidia negocia un aval de 250.000 millones de dólares para el megacentro de datos de OpenAI en Ohio, la mayor operación de financiación de la historia de la IA
El acuerdo, que ayudaría a OpenAI a dejar de depender de Microsoft, Amazon y Oracle para su infraestructura, se suma a otra negociación paralela de hasta 350.000 millones para financiar la compra de chips, en un proyecto que podría superar los 500.000 millones en total.
Un aval, no un préstamo directo, para el proyecto de infraestructura más grande jamás anunciado
Nvidia negocia proporcionar un aval financiero de aproximadamente 250.000 millones de dólares para respaldar el proyecto de centro de datos que OpenAI planea construir en el sur de Ohio, según reveló The Wall Street Journal el 27 de julio de 2026. De completarse, el acuerdo se convertiría en una de las mayores operaciones de financiación jamás alcanzadas en el sector de la inteligencia artificial. El respaldo de Nvidia serviría para tranquilizar a los prestamistas sobre la solidez del proyecto, algo especialmente relevante porque OpenAI, pese a estar valorada en 852.000 millones de dólares, todavía no genera beneficios y no puede acceder por sí sola a una calificación crediticia de grado de inversión.
El aval cubriría el arrendamiento y la financiación de la construcción del centro, pero no el coste de los propios chips de Nvidia que se instalarán dentro. Para eso, ambas compañías mantienen una negociación paralela que podría alcanzar hasta 350.000 millones de dólares adicionales destinados específicamente a financiar la compra de procesadores. Sumando ambas partidas, el proyecto completo —incluyendo el hardware— podría superar los 500.000 millones de dólares en coste total, lo que lo convertiría en el mayor proyecto de centro de datos anunciado hasta la fecha.
Un yacimiento de uranio reconvertido en la mayor apuesta de infraestructura de IA de EE. UU.
La instalación, de 10 gigavatios de capacidad, se construirá en un antiguo emplazamiento de enriquecimiento de uranio a unos 80 kilómetros al sur de Columbus, Ohio, y será desarrollada por SB Energy, la filial energética de SoftBank. La primera fase, que aportará unos 800 megavatios de potencia, tiene previsto entrar en funcionamiento en 2028. El suministro eléctrico del proyecto está controlado por el Gobierno de Estados Unidos y cuenta con financiación adicional de Japón, en el marco de un reciente acuerdo comercial vinculado al compromiso de Tokio de invertir 33.000 millones de dólares en una planta de gas natural; el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, participa directamente en decidir qué compañías reciben acceso a esa energía.
De inquilino a propietario: el giro estratégico que persigue OpenAI
Para OpenAI, este acuerdo representaría el primer paso hacia el control directo de su propia infraestructura de cómputo, en lugar de depender casi por completo de la capacidad alquilada a Microsoft, Amazon y Oracle. Para Nvidia, que ya ha invertido 30.000 millones de dólares en OpenAI, el acuerdo garantizaría una demanda sostenida de sus chips durante años. Los términos definitivos aún no se han cerrado y la operación podría no llegar a materializarse, pero el simple anuncio ya provocó movimientos notables en el mercado: las acciones de proveedores de infraestructura en la nube como CoreWeave y Nebius subieron un 4% y un 6% respectivamente tras conocerse la noticia, reflejo del nerviosismo y el entusiasmo que genera cada nuevo capítulo de la carrera de inversión en infraestructura de inteligencia artificial.