Los cuatro grandes de la tecnología destinarán 650.000 millones de dólares a infraestructura de IA en 2026
Meta eleva su gasto hasta 135.000 millones de dólares mientras crecen las advertencias sobre una posible burbuja en la inversión del sector
Una carrera de gasto sin precedentes en la historia tecnológica
Amazon, Google, Meta y Microsoft destinarán de forma conjunta unos 650.000 millones de dólares a infraestructura de inteligencia artificial durante 2026, según datos de Bloomberg recogidos por Hipertextual. La cifra está dominada por la inversión en clústeres masivos de procesadores gráficos de Nvidia, como los modelos H100 y B200, además de los chips propietarios que cada compañía desarrolla internamente, como las TPU de Google o los Trainium de Amazon, en una carrera cuyo objetivo común es acelerar el despliegue de centros de datos capaces de satisfacer la demanda creciente de cómputo para IA.
Meta destaca especialmente dentro de este grupo: la compañía ha comunicado a sus inversores que gastará entre 115.000 y 135.000 millones de dólares en proyectos e infraestructura de inteligencia artificial durante el año, casi el doble de lo invertido en 2025. El consejero delegado, Mark Zuckerberg, ha declarado que 2026 será el año en que la inteligencia artificial "cambiará drásticamente la forma en que trabajamos", en referencia al despliegue de agentes autónomos dentro de la operativa de la compañía.
El sector de los centros de datos crece a un ritmo de dos dígitos
Este volumen de inversión se refleja también en el gasto global en infraestructura de centros de datos, que la consultora TrendForce prevé que crezca un cuarenta por ciento en 2026 respecto al año anterior, contando únicamente a las cinco mayores empresas estadounidenses de servicios en la nube: Google, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle. Según las previsiones recogidas por El Grupo Informático, los envíos de servidores destinados específicamente a cargas de trabajo de inteligencia artificial crecerán un veintiocho por ciento interanual, con las tarjetas gráficas de Nvidia representando cerca del setenta por ciento de estos servidores, aunque los procesadores ASIC diseñados específicamente para IA ganarán terreno hasta ocupar el veintiocho por ciento del mercado.
Las voces que advierten sobre el riesgo de burbuja
Este nivel de gasto no está exento de escepticismo entre analistas y ejecutivos del propio sector tecnológico. Chuck Robbins, presidente de Cisco Systems, ha declarado a la BBC que se ha debatido mucho sobre si la actual fiebre inversora en inteligencia artificial constituye una burbuja, y que "la respuesta probablemente sea sí", aunque matiza que el fenómeno podría acabar teniendo un impacto incluso mayor que el de la propia expansión de internet, con algunas empresas fracasando en el proceso mientras otras consolidan su posición dominante.
Un motor macroeconómico con dos caras
Según un análisis del Foro Económico Mundial, la construcción de centros de datos y el gasto asociado en inteligencia artificial se han convertido en un motor significativo del crecimiento del producto interior bruto estadounidense, hasta el punto de que se estima que el ochenta por ciento del aumento de la demanda privada interna final en Estados Unidos durante la primera mitad de 2025 resulta atribuible a los centros de datos y al gasto relacionado con la alta tecnología. Sin embargo, buena parte de esa infraestructura se destina a servicios de consumo todavía difíciles de monetizar de forma directa, lo que alimenta las dudas sobre si el retorno de una inversión de esta magnitud llegará al ritmo que necesitan los inversores para justificar el gasto actual.