Científicos de Stanford logran que una IA diseñe virus funcionales completos por primera vez, y la comunidad de bioseguridad hace sonar la alarma
El estudio, publicado en la revista Science, confirma que los modelos Evo 1 y Evo 2 generaron 16 bacteriófagos viables capaces de eliminar bacterias resistentes a antibióticos, pero un comentario adjunto de bioseguridad advierte de que la gobernanza no existe todavía para esta capacidad.
La primera demostración revisada por pares de un genoma viral diseñado enteramente por IA
Investigadores de la Universidad de Stanford y el Arc Institute publicaron el 6 de agosto de 2026 en la revista Science el primer estudio revisado por pares que demuestra que un sistema de inteligencia artificial generativa puede diseñar genomas virales completos y funcionales desde cero. El equipo, liderado por el profesor Brian Hie y el estudiante de doctorado Samuel King, utilizó dos modelos de lenguaje entrenados sobre secuencias genómicas, Evo 1 y Evo 2, para generar cerca de 700.000 posibles diseños de genomas de bacteriófagos —virus que infectan bacterias, no humanos ni animales—, de los que se sintetizaron y probaron en laboratorio unos 300, resultando en 16 bacteriófagos viables capaces de infectar y eliminar cepas de la bacteria E. coli, incluidas algunas resistentes a los fagos naturales conocidos.
El equipo de Stanford aplicó de forma deliberada varias medidas de precaución: excluyó de los datos de entrenamiento de los modelos cualquier secuencia de virus capaces de infectar a personas, animales o plantas, realizó todo el trabajo experimental en un laboratorio seguro, y limitó el diseño a variantes del bacteriófago ΦX174, que únicamente ataca a la bacteria E. coli. La aplicación potencial más inmediata de esta técnica es la terapia con fagos, un tratamiento cada vez más relevante frente a infecciones bacterianas que ya no responden a los antibióticos convencionales.
La advertencia que acompaña al avance: "la gobernanza para dirigir esto de forma segura todavía no existe"
En un comentario publicado en el mismo número de la revista, los especialistas en bioseguridad Thomas Inglesby y Moritz Hanke, del Centro para la Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins, advirtieron de que el hallazgo plantea "cuestiones urgentes de bioseguridad y bioprotección". Los sistemas actuales de cribado de encargos de ADN sintético funcionan comparando cada secuencia solicitada con bases de datos de patógenos ya conocidos, un método eficaz frente a amenazas identificadas, pero incapaz por diseño de detectar secuencias completamente nuevas que no coincidan con nada registrado previamente, precisamente el tipo de secuencia que Evo 2 acaba de demostrar que puede producir.
Un dilema que resume el momento actual de la IA aplicada a la biología
Los propios autores del estudio reconocen la tensión de fondo y recomiendan que cualquier futuro proyecto de diseño de genomas completos incorpore, desde el inicio, la consulta con profesionales de seguridad y bioprotección. El equipo de Stanford ha puesto Evo 2 a disposición pública de forma gratuita, defendiendo que el beneficio de contar con una herramienta capaz de acelerar el desarrollo de terapias frente a patógenos naturales compensa el riesgo. Hanke, sin embargo, matizó ante The New York Times que, aunque reconoce el mérito de las precauciones tomadas por el equipo de Stanford, no existía ninguna obligación legal que les forzara a adoptarlas, ni garantía alguna de que futuros usuarios de esta misma tecnología vayan a actuar con el mismo cuidado.